COMENTARIOS PARA LECTORES OCASIONALES

Inauguré este sitio con 5 artículos que ya tenía escritos, entre 2003 y 2005. Algunos analizaban un momento particluar y pueden sonar desactualizados, pero en la mayoría de los casos son hechos cuyos efectos perduran.
A partir de ahí voy subiendo mis comentarios que considero más interesantes para el público interesado en temas políticos. En general tratan temas de política internacional, de Argentina y Latinoamérica. Muy rara vez escribo sobre la política local de mi provincia, Tucumán.
Espero que disfruten del blog.

viernes, 6 de mayo de 2016

A FUGAR QUE SE ACABA EL MUNDO

En febrero subí una nota donde explicaba el procedimiento de reforzar reservas para aceitar la fuga de divisas y como no solo el HSBC estaba a ambos lados del mostrador sino que su abogado en jefe fue nombrado por Macri al frente de la oficina anti-lavado. Algo así como nombrar a un terrorista del ISIS al frente de la seguridad aeroportuaria. Si lo perdieron está linkeado más abajo (1).
Ahora que además de esos 5000 millones de verdes que ingresaron el 26 de enero y que hasta hoy fueron fugados en su casi totalidad hay unos 5500 más de excedentes entre lo recaudado por los bonos emitidos y lo necesario para las simpáticas aves de rapiña, la mesa está servida. Con un colchón de deuda contraída en nombre de todos nosotros que pagaremos al igual que nuestros hijos, ¿que podemos hacer con tantos dólares prestados? ¿Infraestructura? Por favor, que pelotudez!! Abrimos el grifo llevando la cuota mensual de fuga por individuo de 2 a 5 millones. Total, la gilada paga. Argentina retomó su deporte favorito. ¿Fútbol para todos? No, eso es dinero público tirado a la basura. Fuga para pocos! En eso si se merece hipotecar al país. Yo no los voté, por las dudas.

miércoles, 13 de abril de 2016

RENACE UNA ESTRELLA

Tratando de no caer en apoyos acríticos ni en descalificaciones dogmáticas me animo a interpretar que los consensos se construyen con la negativa. Creo que gran parte de los votos que permitieron a Macri llegar de su 34% inicial al 51% del ballotage son los que llamo "voto Etchecopar" en referencia al reaccionario más mediático que tenemos que confesó haber votado a Macri por votar "contra Cristina". Y también creo que la capacidad de convocatoria que tiene Cristina hoy es producto de una torpeza en la gestión propia de los liberales. Siempre creyeron que al país se lo administra como una empresa y como tal no necesitan ni de gestos políticos ni de construcción de consensos. Y este combo de miopía y soberbia ha permitido que nada menos que la presidente saliente cope la calle y tenga un micrófono a su disposición para expresar un discurso político que la realidad ha remozado. Yo critiqué y sostengo que su propia soberbia y ombliguismo la llevó a Cristina a armar una fórmula presidencial a total contramano de sus bases que estaban dispuestas a ir a una primaria y nombrando a un vice absolutamente innecesario desde lo político y discursivo. Pegar a Scioli a su imagen fue lo que terminó haciendo perder los pocos puntos que fue la escuálida diferencia a favor de Macri. Y pensar que se la jaquea judicialmente con una causa pobre llevada adelante por el juez más cuestionado de todo el aparato judicial no hizo más que darle un protagonismo que ella esquivó durante estos 120 días. Me recuerda esos pases más que anunciados de Nico Sánchez que terminan en un try rival al entregarle la iniciativa y la cancha por torpezas propias. La pobre o nula capacidad de movilización del oficialismo sumado a lo impopular de todo lo que hace desde la gestión y condimentado con estas torpezas que regala la palestra al sector más combativo de la oposición no es otra cosa que un harakiri político que tornará insostenible la gobernabilidad cuando las movilizaciones y protestas sociales se hagan tema cotidiano y los senadores, gobernadores e intendentes que estuvieron tan prestos a sumar sus voluntades empiecen a resguardarse del incendio anunciado. Siempre espero lo mejor pero mi vicio de analista me está indicando todo lo contrario. Y Macri y los suyos, con sus propias cuotas de corruptela a cuestas que inundaron los titulares del mundo, no hacen más que torpedear su propia sustentabilidad política indispensable para mantenerse en el poder con una mínima tranquilidad. Habrá que cambiar las aspiraciones políticas. en lugar de un gobierno del más apto habrá que soñar apenas con el del menos inútil.

sábado, 9 de abril de 2016

LA CORRUPCIÓN DE LA IDEA

Así como Néstor reconoció que en 2003 se presentó como candidato para testear el terreno y pelear la presidencia en serio recién en 2007, en 2015 el oficialismo actuó como si fueran a seguir en gobierno y no barrieron lo suficiente bajo la alfombra antes del intempestivo retiro. Al conocerse los resultados de la primera vuelta todos andaban con las caras largas como si se les hubiera muerto el tamagotshi por algún imperdonable descuido. 
A mi no se me mueve un pelo al ver desfilar a corruptos por pasillos tribunalicios porque no tengo por qué simpatizar con esas mañas tan argentas. Yo tengo mis propias teorías sobre lo endémico de ese mal, sus causas y su persistencia, pero no son motivos de este comentario.
Vimos como la prensa machacó por años con “el gobierno más corrupto de la historia”, algo objetivamente falso, pero no porque le interese un gobierno más honesto, sino uno más acorde a sus intereses, no importa si fuera incluso más corrupto aun. Y aquí está, en mi opinión, la malversación del voto popular.
El oficialismo anterior comete el imperdonable ejercicio del manejo turbio de los fondos públicos y uno o dos contratistas del estado se hacen multimillonarios de un lustro a la mañana. Y esta costumbre se replicó bajo la gestión de Macri en la CABA de idéntica manera pero lejos de los titulares de los diarios. Y hoy está potenciado a nivel nacional. En una palabra, todos son corruptos en igual medida. Así que una vez digerido ese sapo, veamos que nos queda.
La diferencia está en la política económica. Vi por los informativos como un empleado de Cresta Roja se lamentaba haber votado a Macri, quien a las pocas horas de asumir mandaba a reprimir su protesta por perder el trabajo. Ese muchacho es un claro ejemplo de alguien que votó “un cambio” por estar harto del presente sin considerar para nada el aspecto político que subyace tras esa consigna por demás superficial. Un trabajador que está luchando por su puesto de trabajo en una empresa quebrada que necesita del auxilio o intervención estatal para salir adelante no debería estar votando a un partido cuya consigna es el repliegue del estado y el sálvese quien pueda económico. Cualquier desapasionado que haga un mínimo análisis se daría cuenta de esto.
El hastío hasta irracional por todo lo que representó el gobierno anterior lleva hoy a justificar todas las medidas económicas tomadas como si la gestión saliente hubiera tarjeteado todos los gastos y beneficios otorgados y le corresponde a Macri levantar el resumen de cuenta y pagar, algo completamente falso. Los desequilibrios innegables se podían corregir sin efectuar una obscena transferencia de ingresos de un sector de la sociedad a otro. Esto último era el objetivo del “cambio”, no luchar contra la corrupción. Hoy los jueces, cagones como ellos mismos, se les da por juzgar y detener a personajes que llevan años comportándose de la misma manera para alinearse con los vientos actuales y todo hace pensar que las delincuencias presentes se juzgarán bajo otro signo político, costumbre tan argentina.
En definitiva, lo que me harta parejito es la constante rapiña que acompaña a toda gestión que aparezca y nadie con poder real haga algo concreto para terminar con esto, dando un claro ejemplo de arriba hacia debajo de cómo podemos ser mejores personas. Atucha II se paralizó durante la gestión de Alfonsín, el más honesto de nuestros presidentes, por lo escandaloso de los sobreprecios que hicieron inviable la obra, por ejemplo. Y el presente no tiene ni manera de disfrazar su decisión de delinquir con personas como Alonso al frente de la oficina anticorrupción o un abogado del HSBC al frente de la oficina anti-lavado. Un mal chiste que la ilusa sociedad prefiere no escuchar convencida como está de que con Báez preso y Caputo libre han avanzado notablemente en la calidad institucional. No lo hicimos. Una gestión económica que ha destruido puestos públicos con el argumento del despilfarro, ha subido los costos de los servicios de manera brutal de la noche a la mañana afectando el consumo popular que a su vez impacta en la recaudación fiscal, ha dejado sin protección a miles de pymes abriendo la economía y tantas medidas más va camino al desastre. Abrir la puerta al endeudamiento es abrir el grifo de la fuga de capitales, fenómeno que es asintomático en el día a día pero es la verdadera fiesta para pocos que debemos pagar todos y fue el motivo del eterno endeudamiento argentino. Ya vivimos todo esto. La corrupción es la pátina milagrosa que permitió olvidar la formidable lección aprendida durante la gestión de Néstor: la Argentina podía crecer, acumular reservas, pagar deuda, desarrollarse y tender a ser socialmente más justa sin endeudarse, sin alinearse con los capitales especulativos y sin aplicar las clásicas recetas liberales como las actuales. Era cuestión de corregir el rumbo, no cambiarlo por otro. Según mi punto de vista.

domingo, 6 de marzo de 2016

MAS DE EXACTAMENTE LO MISMO

Reflexiones Domingueras

Sentarme a escribir se ha vuelto una tarea cada vez más pesada. Me ha provocado saludos entusiasmados de amigos pero también contratiempos y hasta insultos de otros y de familiares, con distanciamientos y corte de relaciones. Y eso que no me cansé de explicar que los mío no va de personas ni de partidos sino de un conjunto de ideas y valores. Por otra parte, es casi una constante que quienes más ladran por mis opiniones no vuelcan una idea en sus muros, cooptados por perritos que cantan y videos con méritos ajenos o puteadas preimpresas, en el mejor de los casos. Quienes me leen saben que soy muy crítico del peronismo, entre otras razones porque no responde a un conjunto de ideas concretas que pueden imprimir un rumbo virtuoso al país sino de un rejunte de voluntades todas juntas por razones diferentes y alevosamente contrapuestas. John W. Cooke y José López Rega no pudieron ser más diferentes en sus ideas sin embargo estuvieron en la mesa chica del general en sus momentos. Menem y Kirchner resultaron muy diferentes y hasta opuestos en su manera de conducir el estado a pesar de las fotos que los muestran juntos y a los abrazos justamente por estar bajo el mismo paraguas del justicialismo. Celebré las elecciones del 2003 donde radicales y peronistas iban con 3 candidatos por cabeza, porque a pesar de la atomización, que no me parece saludable, el blanco indefinido que se había convertido el color político de ambos se refractó en sus colores primarios permitiendo elegir entre derecha, centro e izquierda sin convalidar con el voto a uno de ellos las políticas del otro, aunque, como decía el sobrevaluado general “son todos peronistas”. 
Esta manera de pensar la política no por ideas sino por camisetas es lo que aró el campo para permitir que un gobierno absolutamente clasista y anti-popular como el PRO llegue al poder en elecciones libres. El partido de gobierno anterior, el Frente para la Victoria, se rehusó a todo debate posible, hasta que fue demasiado tarde, porque estaba jugando en el campo “nosotros versus ellos” que le planteó la oposición de entonces para centrar la discusión en el estilo y las formas, campos donde el cristinismo hacía aguas, y no en el campo de las ideas. Cuando Scioli trató de hacer hincapié en el conjunto de ideas y propuestas, el enjerto de Cambiemos simplemente empezó a repetir que esas eran las suyas también, prometiendo cosas que sabía perfectamente que no iba a cumplir: conservar los puestos de trabajo, los programas sociales y los beneficios de la gestión anterior. Con respecto a la corrupción y a los estilos, expresé en enero del 2015 que era un error votar en función de esas consignas ya que los gobiernos corruptos eran una constante y no saldríamos de eso hasta que el ciudadano medio, ya sea por ejemplo de las autoridades o por iluminación divina, cambie su manera de proceder y se convierta en un miembro probo de la sociedad. Aquí unos ejemplos. En 1999 la Alianza llega al poder por el carisma del Chacho Alvarez, principalmente, y no por la avalancha de votos radicales que ya se veían escuálidos desde 1995, con el fiasco de Massachesi como candidato. Ya entonces la fórmula de Bordón-Chacho había superado los 5 millones de votos y era la segunda fuerza nacional, mostrando lo que yo siempre digo: la principal oposición a un gobierno peronista proviene del peronismo. Eso en 2013 se repitió con la buena elección del Massa. Cuando Chacho descubrió las coimas en el Senado promovidas por su propia fuerza política, levantó la voz y la denunció. Pensaba que con el tema sobre la mesa el gobierno de De la Rúa, que había hecho de la lucha contra la corrupción su caballito de batalla en la campaña, rectificaría su proceder. Pero ocurrió lo contrario: De la Rúa respaldó la corrupción y Chacho optó por presentar la renuncia. Yo le señalé por correspondencia al Chacho lo que yo pensé fueron errores estratégicos por parte de él antes y durante la gestión aliancista pero rescato hasta el día de hoy su actitud inflexible contra la corrupción. No hizo plata con la política y renunciado debió volver a sus clases de historia para vivir. Hoy Chacho no tiene carrera política alguna, es un personaje olvidado y paralelamente muchos funcionarios de ese corrupto gobierno están hoy de nuevo en funciones. Esto es prueba fehaciente que el argentino medio no valora la honestidad como pergamino al momento de elegir dirigentes.
Al FpV se le criticó el manejo discrecional de cuentas públicas, la corrupción en la adjudicación de obras, la falta de diálogo con la oposición, el estilo autoritario de manejarse, la injerencia en la justicia, la colocación de parientes y amigos en cargos jugosos del estado y el de subordinar a gobernadores con el chantaje del presupuesto. Este nuevo gobierno que vino a cambiar todo hace exactamente esto, hasta en los más mínimos detalles. Cambiaron los nombres pero las costumbres son las mismas. Esto confirma mi predicción de hace más de un año: no era la corrupción el motivo para emitir el voto. Todos son corruptos. Cuando realmente nos interese el tema, cuando se castigue realmente al corrupto con su voto, entonces tendremos gobiernos más honestos. Antes no. Esta lamentable realidad es la que nos hace mirar con envidia, desazón o perplejidad, según el carácter del observador, como sociedades como las nórdicas o algunas asiáticas pueden progresar y alcanzar niveles de integración que a nosotros nos resultan esquivos. Son los ciudadanos, ahí radica la diferencia. Es difícil, sin embargo, afirmar que ahí radica el embrión del problema. Ese dato primigenio es a su vez consecuencia. Un continente conquistado a fuerza de rapiña y destrucción y repartido a placer de reyes y millonarios difícilmente conciba ciudadanos probos y conformes con su dirigencia. Es un tema para largo y lleno de subjetividades. Hoy simplemente quiero destacar que todos esos confiados votantes que pensaban que empoderaban (como está de moda decir) a un gobierno probo porque usó la corrupción como cencerro de campaña, voy viven inmersos en un presente que conserva intacto o incluso potenciado todo lo peor que tuvieron en común los gobiernos argentinos. Pero encima en este caso, la legalidad del voto les permite “transferir”, por no decir robar, grandes riquezas en la dirección de sus propios intereses dejando cientos de miles de familias en peores condiciones o simplemente al margen gracias a la desocupación y a la merma de ingresos. Como mintieron con las consignas de campaña, no es difícil deducir que esa payasada de explicar la enorme inflación actual como una “herencia” cuando se tomaron medidas maco-económicas radicales ni bien se asumieron, también lo sea. Si nos llevamos de lo que expresan lo medios salimos del peor gobierno de la historia argentina para estar hoy en manos de los más geniales y honestos, dialoguistas y tolerantes. Eso es el discurso. Divierte ver a Leuco insistir todos los días con literalmente este mensaje mientras Nelson Castro, con un encono personal de años contra Macri, no puede con su genio y destroza suavemente con su canción a la gestión que llegó al poder entre otras cosas por su constante prédica contra Cristina. Repito, me faltan ganas de escribir y lo hago con esfuerzo porque este sistema político marmolado argentino donde todo es una parte de todo, separar en blanco y negro es una imposibilidad. Yo me recluyo en mi oficinita donde genero las ideas y los escasos recursos que me mantienen a flote y al menos una vez a la semana los comparto con mis amigos, que en proporciones similares me putean y aplauden. Esa partecita del espíritu de mi carácter no la quiero abandonar. Feliz domingo.


martes, 1 de marzo de 2016

MACRI Y EL HSBC

Este banco que “está más allá de la vergüenza” (1) según la definición del diario británico The Guardian, fue denunciado por la AFIP por fuga y evasión fiscal en Argentina (2) que no era más que la pata argentina de una costumbre mundial que se convirtió en escándalo. El BCRA de la Argentina le aplicó una multa millonaria al HSBC por este comportamiento (3) que perjudicó las cuentas públicas, la que pertenecen a todos los argentinos. Macri, el 25 de enero nombró a un abogado del HSBC al frente nada menos que del organismo que tiene que investigar el lavado de dinero(4). Un absurdo injustificable que pasa inadvertido entre tanta noticia de corpiños y viajes de famosos. Tres días después de esto un conjunto de bancos internacionales, con el HSBC a la cabeza, le presta a la Argentina 5000 millones de dólares con el único fin de consolidar las reservas del BCRA. Veamos para qué le interesa a este banco delincuente aportar a las reservas de Argentina. Durante la restricción a la moneda extranjera, el famoso cepo, el HSBC le ofrecía a sus grandes clientes la posibilidad de fugar dinero al exterior. Esto es, convertir pesos argentinos en dólares y enviarlos afuera por métodos entonces ilegales (5). Hoy esto es totalmente legal gracias a las disposiciones de Macri. Ahora se puede girar al exterior todo el dinero en dólares que se quiera. Pero había una limitación: las reservas del BCRA no permiten una fuerte salida de divisas porque no existen en la cantidad necesaria. Entonces, nada mejor que “ofrecer” un monto sustancial para “fortalecer” las reservas si eso va a permitir que se pueda comprar alegremente divisas y hacer con ellas la que se quiera.(6) Trato de describir esto lo más simple posible, porque los economistas suelen disfrazar lo sencillo con términos como “stand by”, “call money” y otras perlitas para hacernos desistir de entender. . Este dinero prestado lo pagará mañana todo el pueblo argentino. Pero las divisas no la ve el pueblo argentino. La ven solo los grandes jugadores del sistema, muchos de los cuales son clientes del HSBC y de los otros bancos que participan del convite. Entre esa autopista de fugas millonarias andan algunos peatones sueltos, esos que están felices por poder comprar 500, 1000 0 1500 dólares de vez en cuando para poder vacacionar en el exterior a fin de año. Totalmente válido. Pero no doblan por ellos las campanas del endeudamiento. Es por los otros. Ese dinero que entró por la puerta del BCRA ya salió por la ventana en una proporción significante tan solo en el primer mes, febrero, cortito si los hay. (7)
El dinero que entró y que debe ser devuelto por el pueblo argentino se fugó hacia particulares con nombre y apellido. Esto es una costumbre que lleva décadas. Cavallo en el 81 estatizó deuda privada, en los 90 se hizo crónica y en 2001, Cavallo y Sturtenegger, el mismo que arregló la operación del 28 de enero pasado, emitieron una cantidad fenomenal de bonos que permitieron a los grandes actores salir de una Argentina en crisis con sus dólares mientras todo el pueblo se sumía en la miseria y el hambre y cargaba con una mochila impagable, esa que Prat Gay dijo ayer que se remonta a 15 años. Exactamente. Mientras nos indignamos por un auto usado o un hotel en el sur que largas investigaciones intentan demostrar que fueron la mayor corrupción de la historia argentina, aquí, con simples citas a noticias de diversas fuentes (ex profeso) intento demostrar como se liquida un país y se empobrece a su pueblo con medidas totalmente legales (no por ello éticas) y a la vista de todo el mundo. Es decir, tomar dinero prestado en nombre de todos los argentinos (para lo que necesitaba llegar a ser gobierno) y destinarlo a los pocos grandes jugadores que apoyaron la llegada al poder. Esto es solo un ejemplo de muchísimos que puedo detallar para el deleite del caballero y el placer de las damas en el futuro inmediato. Para esto vinieron, no para otra cosa.      



domingo, 27 de diciembre de 2015

INSTANTANEA DE LA REALIDAD (desde mi humilde perspectiva)

Reflexiones Domingueras

            Cada vez escribo con menos ganas sobre la realidad nacional. Por enésima vez debo aclarar que lo mío no va de personajes ni de partidos sino de conceptos, valores e ideas. Un mundo que vive equivocado con el poder económico dictando todas las grandes decisiones y llevando al mundo a un nivel de desigualdad, injusticia, pobreza, guerra y depredación de recursos naturales sin precedentes, es mi preocupación. Mi lucha va en contra de esta filosofía de rapiña y de complacencia con el más fuerte y busco alternativas que cuestione y desafíe al poder concentrado que tanto daño está haciendo al conjunto de la población para seguir maximizando sus fortunas, sin siquiera valorar si el contexto mundial que está generando es sustentable para su propia existencia o si, por el contrario, está replicando las condiciones de desigualdad existentes previas a la Revolución Francesa que terminó con las cabezas de los privilegiados literalmente rodando[1].
            Dicho esto es entendible por qué el triunfo de Mauricio Macri no es de mi agrado. No es que las opciones me fascinaran, pero es evidente que la del PRO y socios era la menos adecuada para mi visión particular.
            Aclarado esto, una vez más, entremos en tema. Mi teoría, y que sostengo contra viento y marea es que, sumado a los errores propios de gestión pero principalmente de estilo que han creado un núcleo fuerte de anti-K, una masa sustancial de personas estaba dispuesta a votar cualquier alternativa a una opción que veían simplemente como continuidad de lo que había. Y una gran porción de esta masa fue producto de una formidable manipulación mediática. Y con eso en mente, el nuevo gobierno ha avanzado raudamente hacia un control total del aparato mediático nacional. En primer lugar, es evidente que hay una sinergia o complicidad con el grupo Clarín que con justa razón se siente protagonista del triunfo y le pasó factura de inmediato, compartiendo poder de manera descarada. Con uno de sus directores (accionistas, dueños) a cargo nada menos que del mayor activo que tiene el estado[2]: los fondos de la Anses y con uno de sus abogados estrella propuestos por decreto a integrar la Corte Suprema de Justicia, es indisimulable el espacio de poder que el grupo de la cornetita tiene en el actual gobierno. Y por esta razón hay un apuro por anular la Ley de Medios Audiovisuales que tiene en jaque al grupo mediático y por intervenir y desmantelar el AFSCA que es el organismo autárquico encargado de aplicar dicha ley. Además de estas acciones de dudosa o nula legitimidad, se ha visto también como el gobierno ha presionado a los medios privados que compiten con Clarín para que eliminen o renuncien a programas o periodistas que fueron fervientes críticos de la gestión y candidatura de Macri. Y por supuesto el canal oficial que ahora maneja el nuevo gobierno ya sacó del aire el programa 678 que apoyaba la gestión kirchnerista. Todavía queda en el aire mucho contenido Nac & Pop tanto en el canal 7 como en Encuentro porque las nuevas autoridades no tienen como generar contenidos afín a su doctrina en tan poco tiempo y por eso aun se puede ver a Bernardo Kliksberg instruyendo en contra de todo lo que hace la actual gestión, o a Felipe Pigna relatando la historia de una manera fea. El gobierno saliente ha sobrevivido al menos los últimos 8 años con una prensa declaradamente hostil hasta niveles de saña, algo que la nueva gestión no toleraría de ninguna manera. Esto lo digo porque carece por completo de capacidad de movilización y de convocar a grandes sectores populares porque su poder no radica en esos sectores, sino en minorías concentradas que saben perfectamente por qué votaron esta opción. Es difícil escribir estas líneas sin que hayan pasado los míticos 100 días de gestión, pero yo palpito evidente la falta de seducción de las medidas económicas tomadas hasta ahora a pesar que los estilos de gestión caigan más simpáticos. Por esto último me refiero a conferencias de prensa y a dar la cara, algo que los K evitaban tozudamente si lo podían.
            Se criticó mucho al gobierno anterior por su supuesta falta de respeto a las instituciones, a la división de poderes y a la transparencia. Esto era también uno de los latiguillos del “cambio” prometido. Pero Macri gestiona la nación al igual que la CABA, despreciando por completo a la legislatura y pretendiendo a puro decreto manejar desde el Ejecutivo las facultades que corresponde a los otros dos poderes, como el mencionado nombramiento de jueces de la casa a la CSJN, el atropello a la AFSCA, o comentar que un fallo de un juez federal “no corresponde aplicar” simplemente porque va en sentido contrario a sus intereses[3]. Salvo un amigo fanático que acostumbra contorsionar la realidad para que se alinee con sus absurdas ideas, el resto de los votantes de Macri guardan un prudente silencio porque es evidente que no muestra el más mínimo respeto por la República, algo que hasta la propia Carrió, que vivió estas elecciones como una gran reivindicación personal (como si fuera que traccionó votos a lo pavo), criticó ampliamente[4].  
            Conserva todavía buena imagen a tono con los 100 días referidos más arriba, pero todavía falta medir el impacto económico de las medidas tomadas y por tomar. Un gobierno manejado por CEO’s difícilmente logre convertirse en pasión de multitudes y menos tomando las medidas que está tomando. El impacto económico ya palpable no causó todo el efecto de otras épocas por el elevado nivel de ingreso y la bajísima desocupación con que arrancó la gestión macrista, a diferencia de otros traspasos en situaciones más traumáticas[5]. Otra muestra de estilo típica de gerencia general de Macri en su manejo del ejecutivo se pudo apreciar en los últimos días cuando mandó a sus subalternos a enfrentar las gravísimas inundaciones en el litoral mientras él descansaba tranquilamente en la Patagonia. Esto hubiera sido un gesto imperdonable para la prensa concentrada si se tratara de cualquier otro gobierno que no la tenga metastasiada en el propio poder. La obscenidad del gesto hizo que finalmente reflexionara en el costo y decidió darse un chapoteo para la foto. Ese mismo público que yo menciono al principio votando por influencia de la prensa ve todo esto como parte de “un país normal” simplemente porque la indignación de actos como este no se refleja en los titulares. De lo contrario las cifras de imagen positiva del gobierno serían mucho más escuálidas. Los chanchullos que se cometen y se cometerán en grande estarán lejos de los titulares de los grandes medios así todos puedan vivir la alegría tan prometida sin ruborizarse.
            Para no extenderme demasiado, voy resumiendo. Cuando el poder real toma el poder político, no necesita cuidar de las formas porque tiene un blindaje mediático, económico y en muchos casos legal para su accionar. Y si le falta cerrar el blindaje legal lo hace blindar nombrando jueces adictos, como fue el intento todavía no descartado del nombramiento por decreto a contramano de toda norma republicana. El público que en su gran mayoría no anda buscando fuentes alternativas y simplemente se informa por las grandes cadenas de radio, TV y cable estará anestesiado de los vertiginosos cambios que suceden y que meten mano en sus bolsillos para devolver ese dinero a los que se creen los auténticos dueños. Esta transformación es bastante rápida y para cuando se produzca el desenamoramiento, que indefectiblemente sucederá, ya será tarde. Ya tendremos una deuda externa elevada que pagaremos entre todos, nuestra descendencia incluida, los niveles de desocupación estarán en dos dígitos y eso bajará las pretensiones de sindicalistas y piqueteros (que volverán como las golondrinas) y los votantes actuales serán más escasos que impermeables en Atacama. Como siempre digo, no pierdo la esperanza de equivocarme. Cada país tiene el gobierno que se merece, dicen por ahí. Feliz domingo amigos.             





[1] Piketty, Thomas
[2] http://www.politicargentina.com/notas/201512/10385-blaquier-gestionara-el-fondo-de-garantia-de-sustentabilidad-de-anses.html
[3] http://www.infobae.com/2015/12/21/1778108-mauricio-macri-desestimo-el-fallo-que-pide-suspender-las-designaciones-la-corte-suprema
[4] http://www.cba24n.com.ar/content/carrio-critico-la-designacion-directa-de-jueces-de-la-corte
[5] http://www.pagina12.com.ar/diario/economia/2-289088-2015-12-27.html

domingo, 20 de diciembre de 2015

SUPERMERCADO DEL MUNDO

Reflexiones Domingueras

Fabricación de la famosa heladera SIAM
que comenzó en la década de 1930
Argentina llegó a su máxima actividad industrial en 1974. La desocupación era del orden del 3%. Argentina fabricaba autos con una integración nacional de más del 90%, fabricaba material ferroviario como locomotoras, vagones de carga y de pasajeros, fabricaba maquinas herramientas pesadas para la industria, maquinaria vial, maquinaria agrícola, la línea de hogar como lavarropas, heladeras, televisores y radios eran de integración nacional, ya disponíamos de vectores para el lanzamiento de equipos de investigación al espacio, en la fábrica militar de aviones de Córdoba ya se construía el Pucará, avión de diseño 100% nacional. No puedo dedicarme a listar todo lo que Argentina fabricaba porque no hay lugar para tanto, pero doy la idea. Con el golpe de 1976 llega al Ministerio de Economía el nefasto abogado José A. Martínez de Hoz que era miembro de un organismo privado llamado The Trilateral Commision[1].

La locomotora Diesel Eléctrica fabricada en Córdoba
con una integración nacional de casi el 100%.
Se fabricaban 50 por año y para la época de la privatización
 en los 90 había 1050 locomotoras en servicio. 
Hoy son menos de 50. 
El nombre proviene del objetivo de la comisión que consistía en coordinar los esfuerzos de grandes capitales privados de EEUU, Europa y la zona Asia-Pacífico, en particular Japón. Esta organización se dedicó a adoctrinar a la clase dominante de las zonas más influyentes del mundo para generar consensos que favorezcan la concentración de la riqueza en un grupo reducido de corporaciones. El fundador de TTC era David Rockefeller, miembro del Council of Foreign Relations[2], una ONG no partidista que desde 1923 ha influenciado la política exterior norteamericana. En países periféricos como la Argentina, ajeno a la triple zona que se consideraba primer y segundo mundo en la época, TTC se dedicaba a captar personalidades con poder de influencia para usarlos como quinta columna y que defiendan los intereses de estos sectores concentrados del primer mundo. Una de las estrategias de TTC era instalar el concepto de la “división internacional del trabajo”. Esto significaba que cada país o región del mundo se tenía que dedicar exclusivamente a lo que por naturaleza o desarrollo era su actividad más rentable o eficiente. Un país como Argentina tenía que concentrarse en la actividad agrícola-ganadera y olvidarse de fabricar autos, por ejemplo, que Japón podía hacer de manera más eficiente y económica. Esta idea iba de bruces con el enorme desarrollo industrial existente en Argentina como sustitución de importaciones que tuvo lugar a partir de las dos grandes guerras de la primera mitad del siglo XX. Proceso que se intensificó durante las presidencias de Perón y durante el traumático gobierno desarrollista de Frondizi. El programa económico de la dictadura se alineó completamente con los preceptos de la deplorable comisión trilateral y pudimos ver en estos últimos tiempos las famosas publicidades de la época que defenestraba la industria nacional y hablaba maravillas de cualquier cosa importada que llegaba por estas pampas. Si Argentina quería tener actividad industrial alguna, debía ser relacionada con el agro-industria, nada más. Las famosas latas de corned beef que se despachaban a Inglaterra era un ejemplo de valor agregado que se nos permitía tener según la “división internacional del trabajo”. Hoy incluye también el bio-diesel, alimentos balanceados para mascotas y animales de granja y otros productos elaborados a partir de la producción agrícola-ganadera. Nada de fabricar radares, satélites o grandes generadores eólicos. Autos ni hablar.
El discurso de ayer de Mauricio Macri[3] entre besos y abrazos con los dirigentes del campo, grandes beneficiarios de todas las medidas tomadas hasta ahora por el nuevo gobierno, iba exactamente en ese sentido. Soñar con ser el “supermercado” del mundo iba dirigido a dar valor agregado a la producción primaria del campo, como máximo sueño industrializador. Ninguna medida para defender la existente industria nacional que pudo renacer luego de la década liberal de los 90 que terminó de destruir lo que Martínez de Hoz ya hizo en su gestión de fines de los 70. Argentina sufrió un proceso de retroceso tecnológico que no pudo remontar y recién en los últimos años logró un desarrollo nuevo en áreas similares gracias a una nueva generación de emprendedores y también por un fuerte impulso oficial a través del INVAP (radares, satélites, control de calidad, investigaciones aplicadas, etc)[4]. Todo eso puede volver a desaparecer con el discurso agro-industrial que escuchamos ayer. Ninguna política estatal declamada o aplicada hasta ahora en estos breves días de gobierno apunta a fortalecer lo logrado en esta área. Todo lo contrario, la apertura indiscriminada de importaciones en un momento en que el mundo está en plena recesión y estancamiento económico es una invitación a que nos inunden de productos que no tienen demanda en el mundo desarrollado. No proteger la industria nacional es condenar al país a altos niveles de desempleo y marginación, ya que el agro absolutamente concentrado, latifundista y rentista no alcanza ni por asomo a generar los puestos de trabajo para un país de 42 millones largos de habitantes. Yo anticipé las medidas a tomar por el gobierno entrante hace poco más de un mes y me ridiculizaron por lo lúgubres que eran. Hoy, con la mayoría de las predicciones concretadas en decretos y anuncios formales, espero que me otorguen un poco más de crédito al leer mis comentarios sobre el tema. Una característica que los neo-liberales, como la cofradía de economistas de Macri, tienen es la de ser sumamente previsibles. Hice lo mejor que pude para alertar de estas políticas a los votantes que, hartos de los estilos de CFK, pensaron que Macri era un bálsamo de buenas costumbres y respeto republicano. No es más que un instrumento para la concentración económica y para favorecer a sectores que tienen los recursos y medios para hacerse pasar por líderes honestos y preocupados por el país. Siempre en estos casos espero equivocarme, pero hasta ahora lamentablemente no está ocurriendo. Feliz domingo a los amigos.    





[4] Nacimiento, Desarrollo y Destrucción de la Industria Electrónica en Argentina – Luis Octavio Corvalán – Tucumán - 1986